viernes, 23 de marzo de 2018

Monarquía absoluta

MONARQUÍA ABSOLUTAS: MODERNIDAD Y EUROPA OCCIDENTAL

CONCEPTUALIZACIONES:
"Existe cuando el rey encarnando el ideal nacional, posee de hecho y de derecho los atributos de la soberanía: poder de hacer las leyes, de administrar justicia, de percibir impuestos, de tener un ejército permanente, de nombrar a los funcionarios, de hacer juzgar los atentados contra el bien público". Mousnier, “El siglo XVI”

"La monarquía absoluta es resultado también de la rivalidad de dos clases: nobleza y burguesía... El rey que necesita a los burgueses para sus finanzas y sus cuerpos de funcionarios, así como para resistir a la presión de los señores feudales obtiene fácilmente su obediencia y apoyo... La aspiración suprema de estos burgueses es ennoblecerse. Sólo el rey les puede proporcionar el ascenso de categoría social confiriéndoles cargos públicos, otorgándoles obispados y abadías o haciéndoles merced de patentes de nobleza.
...La burguesía se aristocratiza y la nobleza se aburguesa... Contra el burgués, el noble puede sólo defender su rango efectivo en la sociedad recurriendo al rey. Hay cada día menos señores feudales, mientras crece el número de nobles (duques, marqueses, condes, barones, dependientes del Estado)". Mousnier, obra citada.

“es una monarquía limitada por la ley divina y la ley natural. Pero es absoluta en el sentido de que si bien está limitada, no está controlada. Y, por el interés público, los poderes del rey son ilimitados. El Rey no está obligado a reconocer límite alguno (…) la monarquía es absoluta porque el Estado encarnado en un Rey, no comparte ya la soberanía con los nobles (…) esos individuos ya no tienen derecho a legislar, establecer funcionarios, levar soldados, hacer la guerra, la paz, alianzas, hacer justicia, emitir moneda, levantar impuestos…” Mousnier y Hartung, “Algunos problemas concernientes a las monarquías absolutas”

El Rey absoluto tenía el poder de dirigir el ejecito, de hacer las leyes, de mandarlas cumplir, de juzgar los delitos, de aplicar impuestos, de determinar la religión de sus súbditos, de organizar la economía. Se consideraba que su autoridad era de origen divino, por lo tanto los habitantes de su reino solo podían obedecer, no tenían poder de decisión, eran súbditos (…) el monarca necesitaba para desarrollar su poder de funcionarios organizados en una burocracia que cumplía funciones diversas como el cobro de impuestos, la aplicación de la justicia o las tareas propiamente administrativas como el envío de documentación, informes o correspondencia…
Extraído de Pensar la Historia 2º año.

“La larga crisis de la economía y la sociedad europeas durante los siglos xiv y xv puso de manifiesto las dificultades y los límites del modo de producción feudal en el postrer período medieval ¿Cuál fue el resultado político final de las convulsiones continentales de esta época? En el transcurso del siglo xvi apareció en Occidente el Estado absolutista. Las monarquías centralizadas de Francia, Inglaterra y España representaron una ruptura decisiva con la soberanía piramidal y fragmentada de las formaciones sociales medievales, con sus sistemas de feudos y estamentos. La controversia acerca de la naturaleza histórica de estas monarquías persiste desde que Engels, en una frase, determinó que eran el producto de un equilibrio de clase entre la vieja nobleza feudal y la nueva burguesía urbana: «Sin embargo, por excepción, hay períodos en que las clases en lucha están tan equilibradas (Gleichgewicht halten), que el poder del Estado, como mediador aparente, adquiere cierta independencia momentánea respecto a una y otra. En este caso se halla la monarquía absoluta de los siglos XVI y XVIII, que mantenía a nivel la balanza (gegeneinander balanciert) entre la nobleza y el estado llano»2. Las múltiples reservas de este pasaje indican cierta inseguridad conceptual por parte de Engels.
Pero un detenido examen de las sucesivas formulaciones tanto de Marx como de Engels revela que una concepción similar del absolutismo fue, de hecho, un rasgo relativamente permanente en sus obras. Engels repitió la misma tesis básica de forma más categórica en otro lugar, subrayando que «la condición fundamental de la antigua monarquía absoluta» era «el equilibrio (Gleichgewicht) entre la nobleza terrateniente y la burguesía….
Los señores que continuaron siendo propietarios de los medios de producción fundamentales en cualquier sociedad preindustrial fueron, desde luego, los nobles terratenientes. Durante toda la temprana edad moderna, la clase económica y políticamente dominante fue, pues, la misma que en la era medieval: la aristocracia feudal. Esta nobleza sufrió una profunda metamorfosis durante los siglos siguientes al fin de la Edad Media, pero desde el comienzo hasta el final de la historia del absolutismo nunca fue desalojada de su dominio del poder político.
Los cambios en las formas de explotación feudal que acaecieron al final de la época medieval no fueron en absoluto insignificantes; por el contrario, son precisamente esos cambios los que modifican las formas del Estado. El absolutismo fue esencialmente eso: un aparato reorganizado y potenciado de dominación feudal, destinado a mantener a las masas campesinas en su posición social tradicional, a pesar y en contra de las mejoras que habían conquistado por medio de la amplia conmutación de las cargas. Dicho de otra forma, el Estado absolutista nunca fue un árbitro entre la aristocracia y la burguesía ni, mucho menos, un instrumento de la naciente burguesía contra la aristocracia: fue el nuevo caparazón político de una nobleza amenazada.” “El Estado Absolutista” Perry Anderson. Ed. XXI. Octava edición 1999


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