MONARQUÍA ABSOLUTAS: MODERNIDAD Y EUROPA OCCIDENTAL
CONCEPTUALIZACIONES:
"Existe
cuando el rey encarnando el ideal nacional, posee de hecho y de derecho los
atributos de la soberanía: poder de hacer las leyes, de administrar justicia,
de percibir impuestos, de tener un ejército permanente, de nombrar a los
funcionarios, de hacer juzgar los atentados contra el bien público".
Mousnier, “El siglo XVI”
"La monarquía absoluta
es resultado también de la rivalidad de dos clases: nobleza y burguesía... El
rey que necesita a los burgueses para sus finanzas y sus cuerpos de
funcionarios, así como para resistir a la presión de los señores feudales
obtiene fácilmente su obediencia y apoyo... La aspiración suprema de estos
burgueses es ennoblecerse. Sólo el rey les puede proporcionar el ascenso de
categoría social confiriéndoles cargos públicos, otorgándoles obispados y
abadías o haciéndoles merced de patentes de nobleza.
...La burguesía se
aristocratiza y la nobleza se aburguesa... Contra el burgués, el noble puede
sólo defender su rango efectivo en la sociedad recurriendo al rey. Hay cada día
menos señores feudales, mientras crece el número de nobles (duques, marqueses,
condes, barones, dependientes del Estado)". Mousnier, obra citada.
“es una monarquía limitada por la ley divina
y la ley natural. Pero es absoluta en el sentido de que si bien está limitada,
no está controlada. Y, por el interés público, los poderes del rey son
ilimitados. El Rey no está obligado a reconocer límite alguno (…) la monarquía
es absoluta porque el Estado encarnado en un Rey, no comparte ya la soberanía
con los nobles (…) esos individuos ya no tienen derecho a legislar, establecer
funcionarios, levar soldados, hacer la guerra, la paz, alianzas, hacer justicia,
emitir moneda, levantar impuestos…” Mousnier y Hartung, “Algunos problemas
concernientes a las monarquías absolutas”
El Rey absoluto tenía el poder de dirigir el
ejecito, de hacer las leyes, de mandarlas cumplir, de juzgar los delitos, de
aplicar impuestos, de determinar la religión de sus súbditos, de organizar la
economía. Se consideraba que su autoridad era de origen divino, por lo tanto
los habitantes de su reino solo podían obedecer, no tenían poder de decisión,
eran súbditos (…) el monarca necesitaba para desarrollar su poder de
funcionarios organizados en una burocracia que cumplía funciones diversas como
el cobro de impuestos, la aplicación de la justicia o las tareas propiamente
administrativas como el envío de documentación, informes o correspondencia…
Extraído de Pensar la Historia 2º año.
“La larga crisis de la economía y la
sociedad europeas durante los siglos xiv y xv puso de manifiesto las
dificultades y los límites del modo de producción feudal en el postrer período
medieval ¿Cuál fue el resultado político final de las convulsiones continentales
de esta época? En el transcurso del siglo xvi apareció en Occidente el Estado
absolutista. Las monarquías centralizadas de Francia, Inglaterra y España
representaron una ruptura decisiva con la soberanía piramidal y fragmentada de las
formaciones sociales medievales, con sus sistemas de feudos y estamentos. La
controversia acerca de la naturaleza histórica de estas monarquías persiste
desde que Engels, en una frase, determinó que eran el producto de un equilibrio
de clase entre la vieja nobleza feudal y la nueva burguesía urbana: «Sin
embargo, por excepción, hay períodos en que las clases en lucha están tan
equilibradas (Gleichgewicht halten), que el poder del Estado, como mediador
aparente, adquiere cierta independencia momentánea respecto a una y otra. En
este caso se halla la monarquía absoluta de los siglos XVI y XVIII, que mantenía
a nivel la balanza (gegeneinander balanciert) entre la nobleza y el estado
llano»2. Las múltiples reservas de este pasaje indican cierta inseguridad
conceptual por parte de Engels.
Pero un detenido examen de las sucesivas
formulaciones tanto de Marx como de Engels revela que una concepción similar del
absolutismo fue, de hecho, un rasgo relativamente permanente en sus obras.
Engels repitió la misma tesis básica de forma más categórica en otro lugar, subrayando
que «la condición fundamental de la antigua monarquía absoluta» era «el equilibrio
(Gleichgewicht) entre la nobleza terrateniente y la burguesía….
Los señores que continuaron siendo
propietarios de los medios de producción fundamentales en cualquier sociedad preindustrial
fueron, desde luego, los nobles terratenientes. Durante toda la temprana edad
moderna, la clase económica y políticamente dominante fue, pues, la misma que
en la era medieval: la aristocracia feudal. Esta nobleza sufrió una profunda metamorfosis
durante los siglos siguientes al fin de la Edad Media, pero desde el comienzo
hasta el final de la historia del absolutismo nunca fue desalojada de su dominio
del poder político.
Los cambios en las formas de explotación
feudal que acaecieron al final de la época medieval no fueron en absoluto
insignificantes; por el contrario, son precisamente esos cambios los que
modifican las formas del Estado. El absolutismo fue esencialmente eso: un
aparato reorganizado y potenciado de dominación feudal, destinado a mantener a
las masas campesinas en su posición social tradicional, a pesar y en contra de
las mejoras que habían conquistado por medio de la amplia conmutación de las
cargas. Dicho de otra forma, el Estado absolutista nunca fue un árbitro entre
la aristocracia y la burguesía ni, mucho menos, un instrumento de la naciente
burguesía contra la aristocracia: fue el nuevo caparazón político de una
nobleza amenazada.” “El
Estado Absolutista” Perry Anderson. Ed. XXI. Octava edición 1999
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